Tus ojos
Una letanía de sentimientos ahogados en el misterio de tu deseo. Una canción cantada a deshoras pronunciando a toda voz ensordecido y loco, tu mirada, tu nombre, buscando entre rincones las caricias de tus emociones. Buscando tus ojos, radiantes y crispados, a veces alegres o mojados. ¡Ah!, tus ojos, son una maldición, tus ojos como la canción, ¡Que bellos son! que dicha, que infortunio, no tener su mirada sobre la mía al amanecer.