No lo sabes...
No lo sabes... Ni siquiera te acercas a la idea, ¿Cuál? La de mi existencia. Tal vez paso por tus ojos sin saberlo yo de cierto pero imagino ese momento como si fuera un sueño; espero, pienso en ese instante de segundos donde tus ojos ven estas cosas que escribo. Tú no lo sabes y, aunque psicótico suene, sin conocerte me encantas, sin saberte, me gustas, quizá me decepcione tu realidad, quizá me equivoque y seas la dulce anémona que alimente de luz mi loca oscuridad. No tienes idea de mí ni yo de ti, loco suena pero así es, así es eso de contemplar, de embelesar, de quererte besar. Malditas las ganas de que fueras tú, malditos los deseos que no puedo cumplir, ojalá y fuera posible pero ni idea tienes de mí aunque yo aquí siga pensando en ti.