Tus ojos
Una letanía
de sentimientos
ahogados en el misterio
de tu deseo.
Una canción
cantada a deshoras
pronunciando a toda voz
ensordecido y loco,
tu mirada,
tu nombre,
buscando entre rincones
las caricias de tus emociones.
Buscando tus ojos,
radiantes y crispados,
a veces alegres o mojados.
¡Ah!, tus ojos,
son una maldición,
tus ojos como la canción,
¡Que bellos son!
que dicha,
que infortunio,
no tener su mirada
sobre la mía al amanecer.
de sentimientos
ahogados en el misterio
de tu deseo.
Una canción
cantada a deshoras
pronunciando a toda voz
ensordecido y loco,
tu mirada,
tu nombre,
buscando entre rincones
las caricias de tus emociones.
Buscando tus ojos,
radiantes y crispados,
a veces alegres o mojados.
¡Ah!, tus ojos,
son una maldición,
tus ojos como la canción,
¡Que bellos son!
que dicha,
que infortunio,
no tener su mirada
sobre la mía al amanecer.
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