Be my valentine


Usualmente buscas amor o buscas placer, pero usualmente, buscas algo con lo que sentirte parte dé. Te quiero dedicar este corto:

Te hablaré como si estuvieras frente de mí, te diré cosas bonitas, cosas tristes y alguna que otra cosa fuera de tono.

Estaba pensando en invitarte a salir, no para celebrar nada en particular, mucho menos por la fecha "especial" del día del amor y la amistad. No quiero importunarte, porque tienes pareja, creo que eres feliz (creo y supongo aunque no deba ser así), lo cual, me da gusto, porque recuerdo tu risa, tus hoyuelos al sonreír con tus perlitas entre tus labios, tus ojos hacerse pequeños detrás de las ventanas cuadradas de pasta en tu cara.

¿Gustas salir a comer?, podemos ir por sushi, ¿recuerdas que esa fue nuestra primera comida y que hicimos un desastre con los palillos chinos? Ja, ja, ja, que desastre fue la mesa ese día. Podemos ir a comer otra cosa, lo que tú quieras, mientras podamos platicar.

En este momento, probablemente digas que sí, pero, como en el último mensaje que me escribiste decías que ahora ya no te sientes insegura, probablemente me respondas que lo pensarías o me dirías que para qué.

En cualquier caso, las respuestas que tengo están destinadas a convencerte, por lo que iremos a comer, iremos a Pizza local, pedirás spaguetti al pesto y yo lasagna, pedirás una botella de vino porque detestas que el mesero se tarde en atender. Beberemos, te haré reír, me dirás que me extrañabas, me dirás que te perdone, me felicitarás por mis casos de éxito y yo te preguntaré por los tuyos, querré besarte pero tú no devolverás el sentimiento.

Me dirás: Te quiero, gracias por esto; entonces, sabré que la charla amable habrá terminado, entonces te platicaré de las desgracias que me han ocurrido, de los malos tiempos que vendrán, veré tu rostro preocuparse y no lo hago con esa intención, ni mucho menos, si no qué, te digo lo que está por acabar.

Te diré lo hermosa que eres, lo bella que te ves en ese vestido de lunares que te regalé, veo que traes contigo el collar que te di de navidad, que alegría que tengas esos objetos sin valor económico, pero con el peso emocional de siempre, entonces me vas a mencionar la taza de casi un litro que te bebes de café que te di en conjunto con una foto de un atardecer.

Te diré lo afortunado que es tu pareja de tenerte, y no porque pienses que te idealicé, sino porque nunca, jamás me sentí afortunado con una mujer como tú que ha hecho tan difícil que alguien llame mi atención.

Gracias por haber sido la mujer de la sonrisa perfecta, de las canciones para bailar, las canciones para soñar, gracias por haberme dado toda tu paz, todo tu amor, toda tú y por haberme mostrado la soledad.

Eso es todo, ahora, deseo que sigas siendo feliz, en algún momento te volveré a ver, ya no en esta vida ni en este mundo, quizá (según lo que sea después de morir), el cielo, en otra vida, otro mundo, como hongos creciendo en un árbol cerca del suelo, en otro tiempo siendo átomos vibrando hasta aparecer.

Me adelanto en el viaje, fuiste y serás mi eterna "valentine".


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